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Jun
26

Festival de Invierno

Jun
10

Ene
15

Por Paramahansa Yogananda

He venido a deciros todo acerca de Él,

Y de cómo aprisionarlo en vuestro corazón,

Y de las disciplinas que propicia Su gracia.

A aquellos de vosotros que me habéis pedido

Que os conduzca a la presencia de mi Bienamado,

Os apercibo con la muda palabra de mi mente,

O bien os hablo con una leve mirada sugerente,

O también con un dulce murmullo de amor,

O en voz alta os disuado cuando os apartáis de Él,

Pero cuando yo ya no sea sino sólo un recuerdo

O una imagen mental, o una voz que se escucha en el silencio;

Cuando ningún llamado de esta tierra pueda ya revelar

Mi sitio en el espacio insondable;

Cuando ni la súplica débil ni el mandato estentóreo

Puedan ya obtener de mí una respuesta,

Entonces sonreiré en vuestra mente cuando estéis en lo justo,

Y cuando no lo estéis lloraré con mis ojos

Y os estaré observando desde la oscuridad,

O quizá también llore con vuestro propio llanto.

Os hablaré en murmullo desde vuestra conciencia;

Con vuestra propia razón razonaré en vosotros,

Y a todos amaré con vuestro propio amor.

Cuando ya no podáis venir a hablar conmigo,

Leed Susurros de la Madre Eterna;

eternamente os hablaré a través de ellos.

Caminaré a vuestro lado sin vosotros saberlo,

Y os protegerán siempre mis brazos invisibles.

Y cuando por fin conozcáis a mi Divino Amado,

Y podáis escuchar Su voz en silencio,

Me conoceréis de nuevo en forma más tangible

De cómo lo habéis hecho en el plano terreno

Y no obstante que ya para vosotros yo no sea sino un sueño,

Os vendré a recordar que vosotros también

Sois solamente un sueño de mi Bienamado.

Y cuando sepáis que sólo sois un sueño, como ahora lo sé yo,

Estaremos por siempre despiertos en Él.

 

                                          Susurros de la Madre Eterna.

Ene
15

5 de enero de 2013

Si no me es posible verte, recuerda que estoy trabajando para ti en algún otro lugar. El hecho de que te vea en todo momento no te ayudará necesariamente. Te beneficiarás más si meditas con concentración y regularidad. No me encuentro aquí para ayudarte sólo en esta vida, sino también en el más allá.

Paramahansa Yogananda

Jul
4

Pocos son los mortales que comprenden que el reino de Dios incluye el reino de las satisfacciones mundanas-observó Babaji-. El reino divino se extiende al terrenal, pero este último, siendo ilusorio, no puede incluir la esencia de la realidad.

-¡Amado gurú, anoche me demostraste el eslabón de belleza que une la tierra con los cielos!-Sonreí al recordar al desvanecido palacio; ¡es seguro que jamás un simple yogui recibió la iniciación en medio de un lujo tan impresionante! Miré con tranquilidad el contraste que la escena actual representaba. El áspero suelo, el techo formado por el propio cielo, las cuevas ofreciendo su primitivo cobijo, todo parecía de un gracioso ambiente natural, especialmente construido para los seráficos santos que me rodeaban.

Esa tarde me senté en mi manta, santificada por la asociación de realizaciones de existencias pasadas. Mi divino gurú se acercó y pasó la mano sobre mi cabeza. Yo entré en el estado de nirvikalpa samadhi y permanecí en su feliz seno por espacio de siete días. Cruzando los estratos sucesivos del autoconocimiento, penetré en los inmortales reinos de la Realidad.

Todas las limitaciones ilusorias fueron desechadas, mi alma fue por entero establecida en el altar eterno del Espíritu Cósmico. Al octavo día caí a los pies de mi gurú y le imploré que me retuviera para siempre a su lado en esa sagrada soledad.

-hijo mío- dijo Babaji, abrazándome-, tu papel en esta encarnación debe desarrollarse en un escenario externo. Bendecido desde antes de tu nacimiento por muchas vidas de meditación solitaria, desde ahora debes mezclarte en el mundo de los demás hombres.

Un profundo propósito descansa bajo el hecho de que tú no me hayas encontrado sino hasta ser un hombre casado y con modestas responsabilidades mundanas que cumplir. Debes hacer a un lado tus pensamientos de unirte a nuestro grupo secreto de los Himalayas; tu vida debe desarrollarse en medio de las masas de la ciudad, sirviendo como ejemplo del jefe de familia y yogui ideal.

Los gritos de muchos seres mundanos, perdidos y desconcertados nunca han dejado de ser oídos por las grandes almas-continuó mi maestro-.Has sido elegido para brindar solaz espiritual, por medio del Kriya Yoga a muchos seres que buscan sinceramente la verdad.los millones de hombres que se encuentran maniatados a causa de los lazos de familia y por las pesadas labores del mundo, encontrarán nuevos ánimos con el ejemplo tuyo, que eres un jefe de familia, como ellos. Debes llevarles al convencimiento de que los más altos logros del yoga no están vedados al hombre de familia.

Aún dentro del mundo, el yogui que cumple fielmente con sus responsabilidades, sin miras personales ni apego alguno, recorre el verdadero camino de la liberación.

Relato de Lahiri Mahasaya sobre su gurú Mahavatar Babaji

Capítulo 34

Autobiografía de un Yogui.