Categoría Lecturas

Ene
15

Por Paramahansa Yogananda

He venido a deciros todo acerca de Él,

Y de cómo aprisionarlo en vuestro corazón,

Y de las disciplinas que propicia Su gracia.

A aquellos de vosotros que me habéis pedido

Que os conduzca a la presencia de mi Bienamado,

Os apercibo con la muda palabra de mi mente,

O bien os hablo con una leve mirada sugerente,

O también con un dulce murmullo de amor,

O en voz alta os disuado cuando os apartáis de Él,

Pero cuando yo ya no sea sino sólo un recuerdo

O una imagen mental, o una voz que se escucha en el silencio;

Cuando ningún llamado de esta tierra pueda ya revelar

Mi sitio en el espacio insondable;

Cuando ni la súplica débil ni el mandato estentóreo

Puedan ya obtener de mí una respuesta,

Entonces sonreiré en vuestra mente cuando estéis en lo justo,

Y cuando no lo estéis lloraré con mis ojos

Y os estaré observando desde la oscuridad,

O quizá también llore con vuestro propio llanto.

Os hablaré en murmullo desde vuestra conciencia;

Con vuestra propia razón razonaré en vosotros,

Y a todos amaré con vuestro propio amor.

Cuando ya no podáis venir a hablar conmigo,

Leed Susurros de la Madre Eterna;

eternamente os hablaré a través de ellos.

Caminaré a vuestro lado sin vosotros saberlo,

Y os protegerán siempre mis brazos invisibles.

Y cuando por fin conozcáis a mi Divino Amado,

Y podáis escuchar Su voz en silencio,

Me conoceréis de nuevo en forma más tangible

De cómo lo habéis hecho en el plano terreno

Y no obstante que ya para vosotros yo no sea sino un sueño,

Os vendré a recordar que vosotros también

Sois solamente un sueño de mi Bienamado.

Y cuando sepáis que sólo sois un sueño, como ahora lo sé yo,

Estaremos por siempre despiertos en Él.

 

                                          Susurros de la Madre Eterna.

Ene
15

5 de enero de 2013

Si no me es posible verte, recuerda que estoy trabajando para ti en algún otro lugar. El hecho de que te vea en todo momento no te ayudará necesariamente. Te beneficiarás más si meditas con concentración y regularidad. No me encuentro aquí para ayudarte sólo en esta vida, sino también en el más allá.

Paramahansa Yogananda

Ene
5

La ceremonia de la venida de Jesús a la tierra no estuvo exenta de detalles cargados de significado simbólico. Al igual que los pastores que se hallaban en la ladera de la colina, los pastores de la fe, de la devoción y de la meditación del hombre serán bañados por la luz de la realización y guiarán a los devotos de espíritu humilde para que puedan contemplar, en el interior de su propio ser, la infinita presencia del Cristo recién nacido.

Celebrar la encarnación de los seres divinos por parte de Dios y de su jerarquía de ángeles no ocurre únicamente con ocasión de ese nacimiento, sino también durante las futuras conmemoraciones, de los natalicios. Cada año, en la época dela Navidad, las vibraciones del amor y gozo de Cristo que emanan hacia la tierra desde los reinos celestiales son más intensos de lo habitual. El éter se inunda dela LuzInfinitaque brilló sobre la tierra con motivo del nacimiento de Jesús. Aquellas personas que se encuentran en sintonía mediante la devoción y la profunda meditación sienten de un modo maravillosamente tangible las transformadoras vibraciones de la conciencia omnipresente que moraba en Cristo Jesús.

Celebrar el nacimiento de Jesús únicamente de manera materialista es una profanación del significado de su sagrada vida y del inmortal mensaje de amor divino y de unión con Dios que él predicó. Al ver el modo superficial, y a menudo irreverente, con que se conmemora en occidente el aniversario del nacimiento de este gran avatar, inicié en Self- Realization -Fellowship la tradición de celebrarla Navidadde forma espiritual-en una fecha anterior a las festividades del día de Navidad-, dedicando a Cristo un oficio de meditación de todo el día.El ideal es honrar en espíritu a Cristo, a través de la meditación, desde la mañana hasta la noche, absortos en percibir en nuestra propia conciencia al Cristo infinito que nació en Jesús.

Es una experiencia de profunda paz y gozo, que supera lo que cualquier corazón humano haya conocido jamás y que se expande hasta transformarse en una conciencia que todo lo abarca. En muchas ocasiones, durante esos oficios de meditación, la forma de Jesús se apareció ante mí-¡cuánto amor irradiaban sus ojos!- Oro para que se establezca en todo el mundo (y tengo la convicción de que así será) la tradición de celebrar con prácticas similares, el verdadero significado dela Navidad.

Paramahansa Yogananda

La Segunda Venida de Cristo

Volumen 1.

Pág. 63

Nov
10

-Reverenda Madre, yo fui bautizado en la infancia por su esposo profeta. Él era el gurú de mis padres y de mi gurú, Sri Yukteswar. ¿Podría concederme el privilegio de conocer algunos incidentes de su sagrada vida?

Mis palabras iban dirigidas a Srimati Kashi Moni, qué fuera compañera de Lahiri Mahasaya. Encontrábame en Benarés, en una corta visita, y estaba cumpliendo un deseo que hacía mucho había acariciado: el de visitar a la venerable dama.
Ella me recibió amablemente en el hogar de Lahiri, ubicado en la sección de Garudeswar Mohulla, en Benarés. Aunque entrada en años, manifestaba la lozanía de una flor de loto, emanando una dulce y espiritual fragancia.

Era de talla mediana, cuello delgado y piel clara, con ojos grandes y brillantes.

-Hijo eres bien recibido; sube conmigo.

Kashi Moni me condujo a una pequeña habitación en donde había vivido algún tiempo con su marido. Me sentí muy honrado de ser testigo del santuario en el que el incomparable maestro había condescendido a representar el drama del matrimonio.La gentil dama me indicó un asiento de cojines, que estaba a su lado.

-Pasaron muchos años antes de que yo llegara a comprender la divina estatura de mi esposo-comenzó ella-

Una noche precisamente en esta habitación, tuve un vívido sueño.Ángeles gloriosos flotaban con gracia inimaginable por encima de mí. Fue tan real la visión, que desperté: la habitación se hallaba extrañamente envuelta en una luz deslumbrante. Mi esposo, en la postura meditativa de loto, se encontraba suspendido en el centro de la habitación, rodeado de ángeles que lo reverenciaban con una actitud de dignidad suplicante, con las palmas de las manos plegadas. Sorprendida sobremanera creí que aún estaba soñando.

-Mujer-dijo Lahiri Mahasaya-, no estás soñando, olvida para siempre tu sueño jamás-A medida que él descendía lentamente, me postré a sus pies.

-Maestro-exclamé una y otra vez-, yo te reverencio. ¿Podrías perdonarme el que te haya considerado como mi esposo? Muero de vergüenza al comprender que he estado sumida en la ignorancia, sin saber que vivía al lado de quien ha despertado en la divinidad. Desde éste momento, no eres ya mi esposo, sino mi gurú. ¿Quieres aceptar la insignificancia de mi ser como tu discípula?

“El Maestro me tocó suavemente.

“-Alma sagrada, levántate, estás aceptada-e indicándome a los ángeles, me dijo-: Reverencia a su vez a cada uno de éstos santos.

“Cuando hube terminado mis humildes genuflexiones, las voces de los ángeles sonaron juntas como el coro de una antigua escritura.

“-Consorte de la Divinidad, bendita seas. Te saludamos. –Ellos se inclinaron a mis pies, y ¡oh!, las refulgentes formas se desvanecieron. La habitación se sumió en tinieblas.

“Mi gurú me preguntó si quería recibir la iniciación en Kriya Yoga.

“-Por supuesto que sí-le repliqué-. Lamento no haber recibido esta bendición mucho antes en mi vida.

“-No había llegado tu hora-sonrió Lahiri Mahasaya-, consolándome-. Silenciosamente, te he ayudado a agotar mucho de tu karma. Ahora estás dispuesta y preparada.

“Me tocó en la frente y vertiginosas masas de luz aparecieron. Gradualmente, la irradiación se transformó en el ojo espiritual, azul opalino, circundado por un halo dorado y con una estrella pentagonal blanca en el centro.

Una entrevista con la Santa Madre, esposa de Lahiri Mahasaya.

Autobiografía de un Yogui.
Paramahansa Yogananada.

Jul
4

Pocos son los mortales que comprenden que el reino de Dios incluye el reino de las satisfacciones mundanas-observó Babaji-. El reino divino se extiende al terrenal, pero este último, siendo ilusorio, no puede incluir la esencia de la realidad.

-¡Amado gurú, anoche me demostraste el eslabón de belleza que une la tierra con los cielos!-Sonreí al recordar al desvanecido palacio; ¡es seguro que jamás un simple yogui recibió la iniciación en medio de un lujo tan impresionante! Miré con tranquilidad el contraste que la escena actual representaba. El áspero suelo, el techo formado por el propio cielo, las cuevas ofreciendo su primitivo cobijo, todo parecía de un gracioso ambiente natural, especialmente construido para los seráficos santos que me rodeaban.

Esa tarde me senté en mi manta, santificada por la asociación de realizaciones de existencias pasadas. Mi divino gurú se acercó y pasó la mano sobre mi cabeza. Yo entré en el estado de nirvikalpa samadhi y permanecí en su feliz seno por espacio de siete días. Cruzando los estratos sucesivos del autoconocimiento, penetré en los inmortales reinos de la Realidad.

Todas las limitaciones ilusorias fueron desechadas, mi alma fue por entero establecida en el altar eterno del Espíritu Cósmico. Al octavo día caí a los pies de mi gurú y le imploré que me retuviera para siempre a su lado en esa sagrada soledad.

-hijo mío- dijo Babaji, abrazándome-, tu papel en esta encarnación debe desarrollarse en un escenario externo. Bendecido desde antes de tu nacimiento por muchas vidas de meditación solitaria, desde ahora debes mezclarte en el mundo de los demás hombres.

Un profundo propósito descansa bajo el hecho de que tú no me hayas encontrado sino hasta ser un hombre casado y con modestas responsabilidades mundanas que cumplir. Debes hacer a un lado tus pensamientos de unirte a nuestro grupo secreto de los Himalayas; tu vida debe desarrollarse en medio de las masas de la ciudad, sirviendo como ejemplo del jefe de familia y yogui ideal.

Los gritos de muchos seres mundanos, perdidos y desconcertados nunca han dejado de ser oídos por las grandes almas-continuó mi maestro-.Has sido elegido para brindar solaz espiritual, por medio del Kriya Yoga a muchos seres que buscan sinceramente la verdad.los millones de hombres que se encuentran maniatados a causa de los lazos de familia y por las pesadas labores del mundo, encontrarán nuevos ánimos con el ejemplo tuyo, que eres un jefe de familia, como ellos. Debes llevarles al convencimiento de que los más altos logros del yoga no están vedados al hombre de familia.

Aún dentro del mundo, el yogui que cumple fielmente con sus responsabilidades, sin miras personales ni apego alguno, recorre el verdadero camino de la liberación.

Relato de Lahiri Mahasaya sobre su gurú Mahavatar Babaji

Capítulo 34

Autobiografía de un Yogui.