« Dios está en todas partes al mismo tiempo, junto a ti y dentro de ti.
Jamás estás desamparado.
Nunca estás solo.
No permitas que la amargura te perturbe: procura mantenerte calmo, para oír la voz silenciosa de Dios dentro de ti.
Así podrás superar las dificultades que aparecen en tu camino y descubrir la verdad que existe en todas las cosas y personas. »